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Las proteínas

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Las proteínas, todo lo que necesitas saber. Funciones, cantidades, tipos, concentrado, aislado...

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La proteína es el nutriente que desempeña un mayor número de funciones en las células de todos los seres vivos. Por un lado, forman parte de la estructura básica de los tejidos (músculos, tendones, piel, uñas…) y, por otro, desempeñan funciones metabólicas y reguladoras (asimilación de nutrientes, transporte de oxígeno y de grasas en la sangre, inactivación de materiales tóxicos o peligrosos, etc.). También son los elementos que definen la identidad de cada ser vivo, ya que son la base de la estructura del código genético (ADN) y de los sistemas de reconocimiento de organismos extraños en el sistema inmunitario.

Las proteínas son moléculas de gran tamaño formadas por largas cadenas lineales de sus elementos constitutivos propios: los aminoácidos. Existen unos veinte aminoácidos distintos, que pueden combinarse en cualquier orden y repetirse de cualquier manera. Una proteína media está formada por unos cien o doscientos aminoácidos alineados, lo que da lugar a un número de posibles combinaciones diferentes realmente abrumador (en teoría 20200). Y por si esto fuera poco, según la configuración espacial tridimensional que adopte una determinada secuencia de aminoácidos, sus propiedades pueden ser totalmente diferentes. Tanto los glúcidos como los lípidos tienen una estructura relativamente simple comparada con la complejidad y diversidad de las proteínas.

En la dieta de los seres humanos se puede distinguir entre proteínas de origen vegetal o de origen animal. Las proteínas de origen animal están presentes en las carnes, pescados, aves, huevos y productos lácteos en general. Las de origen vegetal se pueden encontrar abundantemente en los frutos secos, la soja, las legumbres, los champiñones y los cereales completos (con germen). Las proteínas de origen vegetal, tomadas en conjunto, son menos complejas que las de origen animal.

Puesto que cada especie animal o vegetal está formada por su propio tipo de proteínas, incompatibles con los de otras especies, para poder asimilar las proteínas de la dieta previamente deben ser fraccionadas en sus diferentes aminoácidos. Esta descomposición se realiza en el estómago e intestino, bajo la acción de los jugos gástricos y los diferentes enzimas. Los aminoácidos obtenidos pasan a la sangre, y se distribuyen por los tejidos, donde se combinan de nuevo formando las diferentes proteínas específicas de nuestra especie.

 

Funciones de las proteínas

Se sabe que la principal función de las proteí­nas es la contribución al suministro de aminoácidos para los procesos anabólicos, es decir, son los “bloques de construcción” para la masa muscular. Sin embargo también se utiliza para diferentes funciones del cuerpo, tales como:

• Reparación y construcción de las células, teji­dos, hormonas y enzimas.

• Construir y reparar los músculos y los huesos.

• Proporcionar una fuente de energía.

• El control de muchos procesos importantes en el cuerpo relacionados con el metabolismo.

 

El recambio proteico:

Las proteínas del cuerpo están en un continuo proceso de renovación. Por un lado, se degradan hasta sus aminoácidos constituyentes y, por otro, se utilizan estos aminoácidos junto con los obtenidos de la dieta, para formar nuevas proteínas en base a las necesidades del momento. A este mecanismo se le llama recambio proteico. Es imprescindible para el mantenimiento de la vida, siendo la principal causa del consumo energético en reposo.

También es importante el hecho de que en ausencia de glúcidos en la dieta de los que obtener glucosa, es posible obtenerla a partir de la conversión de ciertos aminoácidos en el hígado. Como el sistema nervioso y los leucocitos de la sangre no pueden consumir otro nutriente que no sea glucosa, el organismo puede degradar las proteínas de nuestros tejidos menos vitales para obtenerla

Las proteínas de la dieta se usan, principalmente, para la formación de nuevos tejidos o para el reemplazo de las proteínas presentes en el organismo, la llamada función plástica. No obstante, cuando las proteínas consumidas exceden las necesidades del organismo, sus aminoácidos constituyentes pueden ser utilizados para obtener de ellos energía. Sin embargo, la combustión de los aminoácidos tiene un grave inconveniente: la eliminación del amoniaco y las aminas que se liberan en estas reacciones químicas. Estos compuestos son altamente tóxicos para el organismo, por lo que se transforman en urea en el hígado y se eliminan por la orina al filtrarse en los riñones.

A pesar de la versatilidad de las proteínas, los humanos no estamos fisiológicamente preparados para una dieta exclusivamente proteica. Estudios realizados en este sentido pronto detectaron la existencia de importantes dificultades neurológicas.

 

Balance de nitrógeno

El componente más preciado de las proteínas es el nitrógeno que contienen. Con él, podemos reponer las pérdidas obligadas que sufrimos a través de las heces y la orina. A la relación entre el nitrógeno proteico que ingerimos y el que perdemos se le llama balance nitrogenado. Debemos ingerir al menos la misma cantidad de nitrógeno que la que perdemos.

Cuando el balance es negativo perdemos proteínas y podemos tener problemas de salud.

Durante el crecimiento o la gestación, el balance debe ser siempre positivo.

 

Aminoácidos esenciales

El ser humano necesita un total de veinte aminoácidos, de los cuales, nueve no es capaz de sintetizar por sí mismo y deben ser aportados por la dieta. Estos nueve son los denominados aminoácidos esenciales, y si falta uno solo de ellos no será posible sintetizar ninguna de las proteínas en la que sea requerido dicho aminoácido. Esto puede dar lugar a diferentes tipos de desnutrición, según cuál sea el aminoácido limitante.

Los aminoácidos esenciales más problemáticos son el triptófano, la lisina y la metionina. Es típica su carencia en poblaciones en las que los cereales o los tubérculos constituyen la base de la alimentación. Los déficits de aminoácidos esenciales afectan mucho más a los niños que a los adultos.

Cuando una proteína contiene todos los aminoácidos esenciales en las cantidades que se dice, son proteínas completas, ya que los que no contienen todos los aminoácidos esenciales se denominan proteínas incompletas.

Valor biológico de las proteínas

El conjunto de los aminoácidos esenciales sólo está presente en las proteínas de origen animal. En la mayoría de los vegetales siempre hay alguno que no está presente en cantidades suficientes. Se define el valor o calidad biológica de una determinada proteína a la capacidad de aportar todos los aminoácidos necesarios para los seres humanos. La calidad biológica de una proteína será mayor cuanto más similar sea su composición a la de las proteínas de nuestro cuerpo. De hecho, la leche materna es el patrón con el que se compara el valor biológico de las demás proteínas de la dieta.

Por otro lado, no todas las proteínas que ingerimos se digieren y asimilan. La utilización neta de una determinada proteína, o aporte proteico neto, es la relación entre el nitrógeno que contiene y el que el organismo retiene. Hay proteínas de origen vegetal, como la de la soja, que a pesar de tener menor valor biológico que otras proteínas de origen animal, su aporte proteico neto es mayor por asimilarse mucho mejor en nuestro sistema digestivo.

La proteína de suero es la proteína con el valor biológico más alto, seguida de cerca por la proteína de huevo y el caseinato. Las proteínas vegetales, como la soja, tienen un valor biológico inferior y por lo tanto un porcentaje de aprovechamiento inferior.

 

Digestibilidad de proteína puntuación corregida de aminoácidos / Protein Digestibility-Corrected Amino Acid Scoring (PDCAAS)

Este moderno método de evaluación de calidad de la proteína es más precisa, aunque el nivel de calidad de las proteínas medido de esta manera difiere a las del sistema de la Valor biológico. El sistema de PDCAAS tiene en cuenta el perfil de aminoácidos esenciales de la proteína en cuestión, así como su digestibilidad en el ser humano; es la puntuación de aminoácidos disponibles, con adición de un componente referido a la digestibilidad. El sistema PDCAAS es la actual medida de la calidad de la proteína aceptada oficialmente, y es el método adoptado por la Organización Mundial de la Salud / Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO / OMS) y en los EE.UU. por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).

 

Necesidades diarias de proteínas

La cantidad de proteínas que se requieren cada día es un tema controvertido, puesto que depende de muchos factores. Depende de la edad, ya que en el período de crecimiento las necesidades son el doble o incluso el triple que para un adulto, y del estado de salud de nuestro intestino y nuestros riñones, que pueden hacer variar el grado de asimilación o las pérdidas de nitrógeno por las heces y la orina. También depende del valor biológico de las proteínas que se consuman, aunque en general, todas las recomendaciones siempre se refieren a proteínas de alto valor biológico. Si no lo son, las necesidades serán aún mayores.

En general, se recomiendan unos 40 a 60 gr. de proteínas al día para un adulto sano. La Organización Mundial de la Salud y las RDA USA recomiendan un valor de 0,8 gr. por kilogramo de peso y día. Por supuesto, durante el crecimiento, el embarazo o la lactancia estas necesidades aumentan.

El máximo de proteínas que podemos ingerir sin afectar a nuestra salud, es un tema aún más delicado. Las proteínas consumidas en exceso, que el organismo no necesita para el crecimiento o para el recambio proteico, se queman en las células para producir energía. A pesar de que tienen un rendimiento energético igual al de los hidratos de carbono, su combustión es más compleja y dejan residuos metabólicos, como el amoniaco, que son tóxicos para el organismo. El cuerpo humano dispone de eficientes sistemas de eliminación, pero todo exceso de proteínas supone cierto grado de intoxicación que provoca la destrucción de tejidos y, en última instancia, la enfermedad o el envejecimiento prematuro. Debemos evitar comer más proteínas de las estrictamente necesarias para cubrir nuestras necesidades.

El contenido de proteínas del músculo es­quelético representa alrededor del 65% del total de proteínas del organismo, y puede au­mentar dramáticamente con la aplicación de ejercicios adecuados. Los múscu­los se componen principalmente de proteínas y su participación es fundamental para el rendi­miento en todos los deportes. De ahí que los at­letas y las personas que realizan actividad física de modo habitual, necesitan una dieta rica en proteínas para construir y reparar los músculos, ya que sus necesidades de proteínas están aumentadas como consecuencia de la actividad física.

Por supuesto, las necesidades nutricionales de un individuo que desea ganar masa muscu­lar son mayores que en un individuo sedenta­rio. Los estudios basados en la evaluación del balance proteico y la cinética de nitrógeno en el cuerpo de las personas que participan en la deportes de resistencia, muestran que el consumo medio de proteínas debe ser:

  • De 1,2 a 1,4 g / Kg. / día para las personas que hacen ejercicio moderadamente y regular.
  • De 1,6 a 2g / Kg. / día para los atletas de resistencia, profe­sionales de elite y personas que desean ganar masa muscular.
  • De 2 a 2,6g / Kg. / día para culturistas y deportes de fuerza.
  • Individuos sedentarios requieren sólo 0,8 g / Kg. / día de proteína.

Las fuentes de proteína

Las fuentes de proteína son muchas, y cada una tiene su valor biológico. Puesto que sólo asimilamos aminoácidos y no proteínas completas, el organismo no puede distinguir si estos aminoácidos provienen de proteínas de origen animal o vegetal. Comparando ambos tipos de proteínas podemos señalar:

Las proteínas de origen animal son moléculas mucho más grandes y complejas, por lo que contienen mayor cantidad y diversidad de aminoácidos. En general, su valor biológico es mayor que las de origen vegetal. Como contrapartida son más difíciles de digerir, puesto que hay mayor número de enlaces entre aminoácidos por romper.

Al tomar proteínas animales a partir de carnes, aves o pescados ingerimos también todos los desechos del metabolismo celular presentes en esos tejidos (amoniaco, ácido úrico, etc.), que el animal no pudo eliminar antes de ser sacrificado. Estos compuestos actúan como tóxicos en nuestro organismo. Los tóxicos de la carne se pueden evitar consumiendo las proteínas de origen animal a partir de huevos, leche y sus derivados. En cualquier caso, siempre serán preferibles los huevos y los lácteos a las carnes, pescados y aves. En este sentido, también preferiremos los pescados a las aves, y las aves a las carnes rojas o de cerdo.

La proteína animal suele ir acompañada de grasas de origen animal, en su mayor parte saturadas.

Los suplementos concentrados de proteínas nos permiten obtener fuentes proteicas de alta calidad y digestibilidad, sin impurezas y sobretodo sin grasa ni colesterol, con pocos carbohidratos y bajos en sodio, estas son las ventajas básicas que obtenemos de estos suplementos.

Algunas proteínas aportan, además, algunos péptidos y fracciones proteicas de menor peso molecular  que tienen una muy interesante actividad biológica.

El "top" de las proteínas son las proteínas de suero de la leche, que además de un fantástico perfil de aminoácidos, tienen algunas fracciones proteicas con funciones muy interesantes para deportistas y para la población en general,  que desvelaremos más adelante.

En el mercado podemos encontrar infinidad de suplementos que contienen proteínas de suero de intercambio iónico, ultrafiltradas, microfiltradas, aisladas o concentradas, o, lo que es lo mismo, diferentes sistemas de obtención de proteínas que debemos ver expresado en las etiquetas y que determinan, por ejemplo, la riqueza de proteínas, carbohidratos, grasas, etc. 

Origen de las proteínas de suero  

El origen de las proteínas de suero de hoy en día parte de la leche y en ella encontramos dos proteínas mayoritarias, la caseína y las proteínas de suero, que fueron concentradas a partir de un subproducto de la fabricación del queso.

En el proceso de fabricación del queso, la leche es cuajada y entonces queda el cuajo, que tiene una textura un poco granulosa, y el suero, que es líquido y un poco dulce, conteniendo proteínas y una gran cantidad de lactosa.

De este suero líquido es de donde se obtiene las famosas proteínas de suero o “Whey protein”. La parte más difícil consiste en separar estas proteínas de alta calidad de la lactosa, la grasa y otros subproductos. 

 

Procesos de obtención de la proteína de suero

Originalmente el suero era un subproducto del proceso de fabricación de queso, y era descartado, decir, se tiraba a la basura. En su forma original de suero de leche es un líquido, y tiene varias fases de transformación, antes de obtener las proteínas de suero de leche en polvo que es principalmente proteína. Como regla general, cuanto más tratamiento recibe el suero, mayor es la concentración de proteínas en el suplemento  proteico que se comercializa.

Hay unos pocos procesos de fabricación que participan en la producción de diferentes tipos de suero de leche:

Ultrafiltración. Este proceso utiliza la presión a través de una membrana porosa, para separar la grasa y la lactosa a partir de suero de leche. Diversos grados de presión son usados para forzar el “proteína líquida” a través de una de membrana porosa, que tiene sólo diminutos agujeros que permiten sólo el paso de agua, los componentes solubles, y los más pequeños minerales y moléculas orgánicas. Las proteínas más grandes no pueden pasar a través y se recogen para su posterior procesamiento.

Microfiltración de flujo cruzado – Cross Flow Microfiltration (CFM). Un proceso de filtración a baja temperatura usando filtros de cerámica. Estos filtros retienen la mayoría de los fragmentos de la parte beneficiosa de las proteínas de suero de leche. El proceso de CFM elimina los grandes glóbulos de grasa, dejando la grasa total de menos del 1%. Este método ayuda a aislar las proteínas de suero a su Ph natural biológico y a obtener una proteína muy soluble, baja en grasa y lactosa y con un porcentaje elevado de microfracciones proteicas.

De intercambio iónico – Ion Exchange (IE). Este es un método que utiliza resinas de arcilla iónicamente cargadas, que retienen a la proteína y la separan de otros componentes de suero de leche. Se utilizan productos químicos para ajustar el pH, como el hidróxido de sodio y ácido clorhídrico. Esto produce la forma más pura de aislado de proteínas de suero de leche (Whey Protein Isolate), limpio de impurezas tales como la lactosa, minerales y grasa. Un inconveniente es que algunas de las fracciones beneficiosas de la proteína de suero de leche se pueden perder en el proceso. 

Cromatografía industrial - Industrial Chromatography. Este es un proceso mucho más caro y profundo que el intercambio iónico y produce formas casi puras de fracciones proteicas.

Hidrólisis. La hidrólisis es la separación de proteínas en estado puro en oligoelementos. La estructura de la proteína se rompe y los encadenamientos entre los aminoácidos en la cadena polipeptídica son hidrolizadas, haciendo de ésta proteína procesada, la que permite la más fácil digestión y absorción entre todas. Esto hace que la proteína ya esté “pre-digerida”. 

Las fuentes de proteínas:

Ahora echemos un vistazo a los tipos más comunes de proteí­nas utilizadas por los culturistas y atletas. Nos referimos a la leche, la proteína de suero de leche, la caseína, los huevos y la soja.

1.- La proteína de leche

La leche tiene dos proteínas: la caseína (aproximadamente el 80%) y la proteína de suero (aproximadamente el 20%). La proteína de la leche es una mezcla perfecta de caseína y suero de leche que puede producir excelentes resulta­dos. La combinación de la caseína y suero de leche, la convierten en una gran fuente de proteína.

 

2.- Caseína  

Los científicos reconocen actualmente que la caseína es mucho más importante en la prevención de lesiones musculares que el suero. La caseí­na es una proteína de digestión lenta, es decir, sigue alimentando a los músculos durante un largo tiempo después de la ingestión. Esta proteína es ca­paz de mantener un pequeño pero constante aumento de aminoácidos en la sangre, debido a la liberación gradual de los aminoácidos en el torrente sanguíneo, que puede durar hasta 7 horas desde su ingesta, por lo que ejerce un fuerte efecto anticatabólico. Como la caseí­na va pasando más lentamente a través del tracto digestivo que la proteína de suero, es probable que el cuerpo sea capaz de ab­sorber y utilizar las proteínas de manera más eficiente. Esta pro­piedad de la caseína se debe a la capacidad de formar un “gel” en el intestino.

La caseína es una proteína de digestión lenta y por lo tanto no es la más recomenda­da para tomar después del entrenamien­to. Sin embargo, una opción muy recomendable para tomar después del entrenamiento, consiste en realizar una mezcla de proteína suero de leche “de absorción rápida” más caseína “de absorción lenta”, de modo que se consigue una continua degradación de las proteínas, son los llamados suplementos de proteínas de liberación secuencial o prolongada.

Pero el mejor momento para utilizar la caseína es antes de acostarse. La caseína es conocida como “la proteína de la noche”, ya que mantiene unos niveles de aminoácidos y proteínas en la san­gre muy altos. También es una opción muy recomendable y utilizada como sustituto de comida.

 

3.- De huevo

La proteína de huevo se la conoce como la proteína “perfecta”. Contiene los ocho aminoácidos esenciales, tiene niveles altos de aminoá­cidos totales y su biodisponibilidad es alta (fácil digestión y absorción). Su digestión no es tan rápido como suero, pero tampoco es tan lenta como la caseína, se encuentra en un punto intermedio. Como fuen­te de proteína libre de lactosa, los huevos son la opción perfecta para las personas que tienen problemas con los productos lácteos. Por estas y otras razones, los huevos son un alimento bá­sico de la culturista desde el comienzo de este deporte.

La proteína del huevo ha sido utilizada por los atletas de todo el mundo que buscan una proteína de excelente calidad.

4.- La proteína de soja

Se trata de una proteína vegetal, de alta calidad, fabricada exclusivamente con soja, y que contiene una amplia gama de aminoácidos. Es una de las pocas proteínas vegetales que pueden servir como fuente de proteínas en la dieta. De hecho, la proteína aislada de soja, obtiene una buena puntuación en relación con su di­gestibilidad y disponibilidad de los aminoácidos esenciales.

Para los deportistas y vegetarianos o into­lerantes a la lactosa y que desean tener una buena recuperación y aumento de la masa muscular, la proteína de soja puede ser utilizada como fuente de proteínas de alta calidad que ayuda a satisfacer las necesidades de aminoácidos esenciales necesarios para el aumento y el mantenimiento de la masa muscular.

Es una manera saludable de sustituir a la pro­teína animal de la dieta. Contiene componen­tes valiosos, como saponinas, fitoesteroles, isoflavonas, que apoyan al sistema inmunológico, tienen poder antioxidantes, reducen  el colesterol LDL, triglicéridos, aumentan el colesterol HDL, previenen el desarrollo de cáncer y controlan los síntomas de la meno­pausia y de la osteoporosis.

5.- Proteínas del suero de la leche

Es más soluble que la ca­seína y también de calidad superior. Ninguna otra fuente de proteínas se puede comparar por calidad o por su facilidad de absorción. Sus características son:

Excelente perfil de aminoácidos. Son proteínas completas, de alta digestibilidad. Contienen una gran cantidad y buenas proporciones  de aminoácidos esenciales, esto les proporciona un índice químico por encima de la proteína de huevo o de la soja.

Gran contenido en Aminoácidos ramificados. Las proteínas de suero tienen un porcentaje muy elevado de aminoácidos ramificados. Los aminoácidos ramificados tienen una gran afinidad muscular, ayudan a regenerar la masa muscular de forma muy rápida y uno de estos aminoácidos, la Leucina, da señal de inicio de la síntesis proteica.

Gran poder antioxidante. Las proteínas del suero de la leche, han sido estudiadas científicamente y muestran una actividad antioxidante remarcable.

Alto contenido en microfracciones. Las proteínas de suero aisladas obtenidas a través de procesos no desnaturalizantes contienen un número importante de microfracciones proteicas que le dan a este tipo de proteínas su actividad biológica. Las microfracciones proteicas son péptidos bioactivos o proteínas de un peso molecular muy pequeño que están escondidos dentro de la secuencia proteica y que ejercen su acción fisiológica moduladora, en el intestino y a nivel sistémico.

Alta velocidad de absorción. Las proteínas de suero en general tienen una concentración mayor de aminoácidos esenciales  que otros tipos de proteínas y presentan una cinética de absorción rápida. La suplementación con este tipo de proteínas produce picos de aminoácidos más altos y una estimulación de la síntesis proteica mayor si la comparamos con la caseína.

 

Clases de proteínas de suero:

Existen tres clases de proteínas obtenidas del suero de la leche:

 

Concentrado de proteínas de suero de leche (Whey Protein Concentrate - WPC):

El primer proceso de filtración en la producción de proteína de suero es la ultrafiltración, la proteína de la leche se filtra a través de una membrana porosa, proceso mediante el cual se separa la proteína de la grasa y la lactosa. El concentrado de suero es generalmente clasificado como el más básico de los tipos de proteínas de suero de leche, aunque en sí misma, la concentración de proteína puede variar considerablemente, de 35-85% - por lo que hay una enorme diferencia en la calidad de los diferentes suplementos de concentrado de suero. Esto depende de la magnitud de la filtración. La mayoría de los concentrados de suero que son más populares en el mercado están ofreciendo generalmente entre 68-80%. Este suero de leche concentrado, aunque no es la proteína más pura, al menos está procesada, entonces si la marca es buena, puede ofrecer una muy alta calidad de proteína en polvo, con la presencia de algunos gramos de grasa e hidratos de carbono y será perfectamente adecuada para un deportista común.

Uno de los beneficios del concentrado de suero es que al menor tratamiento que tiene el proceso, significa que la mayoría de las fracciones de proteína de suero de leche “beneficiosas” todavía están en buen estado. También es generalmente menos costoso que el aislado de proteínas de suero de leche o el hidrolizado. 

 

Aislado de proteínas de suero de leche (Whey Protein Isolate - WPI):

El aislado de suero ha sido sometido a un procesamiento más fino, por lo que es más pura que el concentrado de suero. La mejor calidad de la proteína puede ocurrir por un tiempo de filtrado más largo o por el proceso de cromatografía de intercambio iónico (ver arriba). Esto da a las fórmulas sometidas a este proceso un 85-95% de proteínas. El aislado de suero es una buena opción para una dieta estricta, si se está queriendo tener un bajo contenido de grasa y / o la ingesta de carbohidratos. También sería una mejor elección para los diabéticos y para personas con intolerancia a la lactosa. El aislado de suero también tiene un mayor Valor Biológico que el concentrado. 

 

Hidrolizado de proteínas de suero de leche (Whey Protein Hydrolysate - WPH):

Si el concentrado o el aislado pasan por un proceso de hidrólisis, las cadenas de proteínas más largas se descomponen en péptidos menores. El suero de leche está formada por polipéptidos bastante cortos, pero estas hidrólisis las hace aún más pequeñas, es como "pre-digerir" las proteínas, por lo que es semi-elemental. (Semi-elemental significa que los macronutrientes, es decir, proteínas, hidratos de carbono o grasas, son digeridos en parte y pasan a componerse en cadenas más cortas de nutrientes que, en este caso son oligopéptidos, que son más fácilmente digeridos que una larga cadena de polipéptidos). Esto es hace aún más fácil su paso en el sistema digestivo y se consigue un mayor porcentaje de absorción. El hidrolizado de suero puede tener hasta un 50% de los enlaces de aminoácidos rotos durante la hidrólisis. El sabor puede ser un buen indicador si el producto que está usando tiene una mayor cantidad de enlaces hidrolizados, ya que los polvos de proteína hidrolizados tienden a tener un sabor amargo.

El hidrolizado de suero es la mejor opción de proteína después de entrenar. Se utiliza para tomar inmediatamente después de una sesión de ejercicios, ya que su cuerpo las absorberá muy rápidamente, simplemente porque está más disponible (pre digerida) que otras fuentes de suero. Como todavía hay cadenas oligopeptidas, el cuerpo utilizará ambos métodos de absorción de las proteínas en el intestino. Sin embargo, el hecho de que prácticamente no hay fracciones de proteínas biológicamente activas podría ser visto como un inconveniente del hidrolizado. Así que por esta razón, sólo se debe usar el hidrolizado en el pre, intra o post entrenamiento, utilizando otros tipos de suero de leche en otros momentos del día.

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